Esta mañana, en la parroquia de La Para, la comunidad despidió al padre Diego Fenoglio, quien falleció sorpresivamente el sábado a los 49 años. Las Misas exequiales reunieron a numerosos fieles que, entre lágrimas y oraciones, expresaron el profundo afecto y reconocimiento hacia el sacerdote.

El obispo diocesano, Mons. Sergio Osvaldo Buenanueva, presidió la celebración y compartió un emotivo fragmento de una carta que Diego escribió en abril de 1997, cuando pidió ingresar al Seminario. En ese texto, el joven Fenoglio revelaba con claridad el fuego interior de su vocación:
“Mi vocación sacerdotal va creciendo cada vez más. Yo ya estoy decidido a entrar al Seminario, no tengo ninguna duda en ello… Es algo que me quema por dentro, lo siento desde lo más profundo… A mí esto me gusta realmente y es por ello que sigo sus consejos para tener las cualidades necesarias para llegar a ser, si Dios así lo quiere, un buen sacerdote.”
“Eso fue y siguió siendo Diego”, expresó el obispo, destacando la alegría, generosidad y entrega pastoral con las que el sacerdote acompañó a las comunidades donde sirvió, entre ellas La Para, La Francia, Villa Fontana y toda la región.
En un clima de dolor, pero también de esperanza propia del tiempo de Adviento, la diócesis encomendó su alma a Dios y lo despidió con profundo agradecimiento.
“Querido Diego: hasta la bienaventuranza del cielo, de la mano de María, la Purísima”, concluyó el obispo Buenanueva.
